Que sí, que el Castellón debería haber marcado el segundo gol en Ceuta y el tercero en Miranda de Ebro, y el segundo contra la Cultural en el SkyFi Castalia y todas esas cosas, pero a lo largo de una Liga las victorias se consiguen o vuelan de muchas formas. Y desde que el equipo de Pablo Hernández se puso líder, se está viendo obligado a marcar un gol extra, casi por norma. El balance arbitral de las últimas 13 jornadas deja unos datos que hablan por sí solos.
En la jornada 26, el Castellón venció al Dépor en el SkyFi Castalia con goles de Camara y Cala (2-0) y completó una impresionante escalada, aupándose a la primera plaza. Desde ese día, ha jugado 13 partidos. En ellos, acumula la friolera de seis expulsiones y seis penaltis en contra. Solo en dos de esos 13 partidos, ha sobrevivido sin penas máximas ni rojas. La portería a cero, una seña de identidad en buena parte de la temporada, se ha convertido en una quimera ahora.
Obviamente, esta circunstancia ha lastrado el vuelo del Castellón en la clasificación. Los orelluts siguen en la zona de play-off, donde llevan de manera ininterrumpida desde noviembre, pero por el camino han perdido el tren al ascenso directo, y han visto cómo el margen con los perseguidores se reduce.
El inicio de la racha
La secuencia comenzó en el primer partido como líder. El Castellón visitó Las Palmas y se vio obligado a la heroica. El conjunto local se adelantó gracias a un penalti y, en la segunda mitad, fue expulsado Sienra por una segunda amarilla bastante rigurosa. Los albinegros sacaron el coraje y Brignani, con un gol en el descuento, salvó un empate (1-1).
El siguiente partido fue otro de los grandes. El Racing de Santander visitaba el SkyFi Castalia. Ganó bien, 1-3, pero si algo quedó claro sobre el césped fue la diferencia de criterio con unos y otros. La protección de las estrellas albinegras no es la misma que la de otros jugadores determinantes en la categoría. Después de que perdonaran la expulsión de un jugador visitante por una dura entrada a Cipenga, fue expulsado Mellot, ya en el añadido, sumándose a la colección de rojas.
En la siguiente jornada, la 29, el Castellón cayó derrotado ante la Real Sociedad B. Anduvo cerca de tener un penalti a favor, pero fue anulado por un fuera de juego revisado manualmente, o eso se dijo, porque no funcionaba el semiautomático. Como ocurre tras cada expulsión, Mellot no pudo jugar, abriendo una rendija clave en el resultado. Fue algo que se ha repetido en bastantes encuentros.
En la 30, de hecho, volvió Mellot y volvió a ser expulsado. El Castellón, que perdió ante el Sporting, dispuso del único penalti a favor de toda estas 13 jornadas (lo marcó Cala). No ha tenido una sola expulsión a favor desde que se puso líder, por cierto.
En la jornada 31, el Castellón se dejó dos puntos casi al final, ante la Cultural. El joven Fadel fue la opción para cubrir la baja de Mellot en el segundo tiempo, y el árbitro le pitó un penaltito de esos que abundan para los albinegros. Del 1-0 se pasó al 1-1.
En la jornada 32, empate en Albacete y otra expulsión. En el tramo definitivo, Gerenabarrena fue expulsado. La segunda amarilla conllevó sanción y que siguiera apercibido.
En la 33, el Castellón logró una gran victoria contra el Almería. Cuando Pablo Santiago marcó el 2-0 definitivo, los albinegros jugaban con 10 por la expulsión de Tincho. Otra roja para el catálogo.
En la jornada 34, tocó penalti. Lo hizo Barri y lo marcó el Granada, que aun así cayó derrotado en el SkyFi Castalia.
En la jornada 35, el Castellón se quedó con 10 y empató en el feudo del Mirandés. Otra vez Mellot vio la roja.
En la 36, otra vez sonó la alarma del penalti. El Castellón ganó el Burgos, que marcó su único gol desde los 11 metros tras una mano de Alberto.
Contra otro rival directo, en la jornada 37, el Castellón sumó un triunfo muy trabajado en Málaga, que se adelantó con un penalti por mano de Barri, también muy protestado.
En la 38 no hizo falta ni penalti ni roja: el Córdoba ganó en Castalia. Y en la 39, por último, el Ceuta empató gracias a un penalti cometido por Brignani, en uno de los numerosos agarrones en el área. Penaltis que se pueden pitar o no, y que en estos casos se pitaron.
Sin suerte
No está teniendo suerte el Castellón en esas jugadas fronterizas, por lo que sea, en la mayoría de la temporada. Antes de ponerse líder y de iniciar esta llamativa secuencia, los albinegros sufrieron penaltis de lo más extraños (Málaga en casa), así como goles anulados que cuesta explicar (en Cádiz, en Zaragoza...). Un balance que añade mérito a la temporada de un equipo que se ha colado con mucho trabajo entre los grandes de la categoría, y merece un mismo trato.