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Oier Luengo vuelve al Tartiere y no se olvida del año pasado: “El Oviedo debería haber mantenido más la base en Primera”

Con 92 partidos a sus espaldas, Oier Luengo ha conocido prácticamente todas las caras del fútbol durante su etapa en el Real Oviedo: la alegría de un ascenso, la frustración de quedarse a las puertas y el contraste entre una primera temporada con escaso protagonismo y otra en la que acabó siendo indiscutible. Tras cumplir el sueño de debutar en Primera vestido de azul, el central vasco cambió Oviedo por Burgos, primero como cedido y, posteriormente, en propiedad. Ahora trabaja a contrarreloj para recuperarse de su fractura en el primer dedo del pie derecho en lo que supondría su primer regreso al Carlos Tartiere.

¿Qué tal se encuentra de la lesión? ¿Se ve para mañana?

Estoy apurando para llegar este fin de semana. Mi idea es ir igualmente, tengo muchos amigos y relaciones por ahí y tengo ganas de verles. Volver a Oviedo para mí era un partido señalado. He tenido momentos increíbles y quería estar ahí. Estoy apurando los días para llegar.

Apenas jugó 7 partidos el año pasado en Burgos, pero ha decidido volver.

Estuve muy bien a pesar de no jugar mucho. Aquí estoy muy contento con el grupo, el míster, la ciudad y estoy cerca de casa. Acabó siendo una decisión bastante fácil para mí. Es cierto que cuando llegué al equipo en enero las cosas se estaban haciendo bien. Se estaban consiguiendo resultados y cuando se gana semana tras semana es más complicado entrar, pero yo soy bastante consecuente con lo que hay y no había nada que exigir. Era totalmente entendible.

La figura de Michu habrá sido determinante para tu vuelta, ¿qué te convenció del proyecto?

Con Michu la relación siempre ha sido muy buena, confía en mis capacidades y en que lo pueda hacer bien. Hablamos del proyecto y me gustó. Hubo salidas importantes, pero creo que nos hemos reforzado muy bien y ahora falta conocernos y que todo encaje, como en todos los equipos que hacen muchos fichajes. Va a ser una temporada ilusionante para todos.

Mañana el Burgos se mide al Oviedo en el Tartiere, ¿qué se le viene a la mente?

Sin duda el ascenso, pero ya no solo eso, también toda la gente conocida. Los años que estuve ahí estuve muy a gusto, conocí gente espectacular y viví experiencias increíbles que me llevaré para siempre. Oviedo siempre va a ser un sitio muy especial.

De todos los momentos que vivió durante el ascenso, ¿con qué se queda?

Lo que no he olvidado ni voy a olvidar nunca es cómo se volcó la ciudad con nosotros después del ascenso. Siempre había estado encima porque esta afición es así, pero cuando se consiguió el ascenso fue increíble. La alegría que se vivió en toda la ciudad y la que nos transmitieron a nosotros. Para mí que lo viví en primera persona fue espectacular.

Y eso que en la final ante el Mirandés comienzan perdiendo los dos partidos.

Fue un golpe, pero nosotros teníamos bastante claro y estábamos convencidos de que era el año. Teníamos que salir vivos de Miranda, con un resultado de cara. No fue el caso, pero estábamos ahí, y sabíamos que en casa con la afición le íbamos a dar la vuelta. Todo el mundo lo tenía muy claro. El gol de Panichelli fue un jarro de agua fría, pero la sensación que teníamos todos era de que se iba a remontar.

Antes había estado la fatídica noche en Cornellá, ¿qué cambió entre ambos?

La recta final de temporada había sido espectacular y puede ser que la inexperiencia que teníamos hiciera que en el último partido no saliéramos como llevábamos jugando ese último tramo. Eso no ocurrió ante el Mirandés. Ahí ya éramos más maduros y teníamos muy claro cómo encarar el partido para ganar.

Llegó a Oviedo en un momento con mucha competencia y acabó haciéndose el hueco.

Cuando fui a Oviedo todo el mundo me decía que iba a ser complicado jugar porque la competencia era alta. Pero a mí eso nunca me ha molestado, de hecho, me parece que una competencia sana hace que todo el mundo saque su mejor versión y fui pensando en eso. Confiaba en mis capacidades.

Y meses después cumplió el sueño de debutar en Primera.

Todos los jugadores soñamos con eso, jugar con y contra los mejores. Fue un sueño cumplido y por eso me quedé en verano. No quería desaprovechar la oportunidad, aunque sabía que iba a ser difícil jugar.

Sin embargo, al equipo no le fue bien, ¿cuál fue el principal error en la élite?

Se tendría que haber mantenido más la base porque se sabía que iba a ser difícil competir en Primera. A un recién ascendido le va a costar siempre, pero algunos equipos que consiguieron mantenerse habían apostado por el bloque con el que subieron y ficharon a cuatro o cinco jugadores diferenciales. Aun así, en Primera hay tantas variantes que es muy complicado, no es solo una.

Después vino la destitución de Paunovic y la llegada de Carrión.

Son decisiones que se toman. A posteriori a todo el mundo le parece mal porque no salió bien, pero si Carrión hubiera enlazado alguna victoria no se vería de esa manera. El fútbol son decisiones, pero tampoco se puede juzgar a posteriori porque así es más fácil.

Llega invierno y sale cedido, ¿cómo lo vivió?

Buscaba minutos, aunque al final no se dio, pero cuando me fui fue por eso. Necesitaba un cambio de aires, buscar minutos y recuperar la confianza. No pensaba que a mi vuelta me iba a ir, era a corto plazo querer volver a jugar.

En verano volvió a Asturias y salió muy pronto, ¿por qué?

Hablé con Calero y le expliqué que se me dio la posibilidad de volver al Burgos, donde había estado muy a gusto y me ofrecían un contrato de larga duración. Yo prefiero la estabilidad. Le comenté la situación y lo aceptamos.

¿Cómo ve el nuevo proyecto del Oviedo desde fuera?

Siendo un recién descendido es un proyecto muy ambicioso. Han fichado muy buenos jugadores y están en el mismo proceso que nosotros, en plena adaptación para que la gente se conozca. Estoy seguro que será un partido muy bonito.

Antes hablaba de mantener la base, pero el Oviedo ha realizado 16 fichajes este mercado.

Verían oportunidades de mercado o que tenían que reforzarse de esa manera. Ojalá les vaya bien, aunque mañana espero que ganemos nosotros. Después siempre le desearé lo mejor al Oviedo.

Fuente original: www.sport.es →