Barça, dos años de ventaja
Hay un abismo entre comparar un colectivo de futbolistas extraordinarios y un equipo extraordinario. Parece lo mismo, pero no lo es. En esta comparación, el Barça parte con una ventaja que no se puede adquirir en ningún mercado y es lo más valioso que existe: el tiempo. El Madrid dispone de una colección de individualidades capaz de provocar taquicardias en cualquier defensa, pero todavía está en ese delicado momento en el que excelentes jugadores tienen que descubrir que además de compartir vestuario, conviene compartir ideas.
Flick sabe perfectamente a qué juega y sabe a qué quiere jugar. Presión, posición, intensidad, talento y velocidad. El Barça no necesita preguntar qué toca hacer. Lo sabe. En el Madrid, en cambio, todavía estamos intentando descubrir a qué juega Mourinho. Es como entrar en un restaurante cuyo chef aun no puede publicar la carta y se parapeta en el suspense, asegurando que éste, forma parte de la experiencia. Se presuponen ingredientes excelentes, pero todavía falta saber a qué sabrán, al final, los platos. Y aquí aparece el pequeño detalle que convierte al Barça en favorito. El fútbol no consiste únicamente en juntar estrellas. Si así fuera, bastaría con confeccionar las alineaciones según el precio de las botas y entregar la Liga en agosto. El equipo existe y aparece, cuando las piezas, por lo que sea, dejan de funcionar por separado y empiezan a moverse con un mismo cerebro. librea.one
El Madrid tiene futbolistas para ganar partidos imposibles. Tiene rapidez, conocimiento, potencia y jugadores capaces de inventarse una solución cuando la pizarra ya está rota. Pero ante un sistema consolidado y contra un equipo formado y consolidado tanto en España como en Europa, que sepa dónde presionar y cuándo acelerar, las individualidades pueden descubrir que también ellas necesitan ayuda.
Correr mucho si no corres juntos, es solo correr.
El Barça, mientras tanto, lleva dos años haciendo precisamente eso: convertir talento en mecanismo, futbolistas en comunidad y colectivo en equipo. El Madrid puede tener más estrellas que el firmamento, pero el Barça teniendo algo menos fotogénico, tiene lo más importante: la cámara. Por eso, si hoy hubiera que apostar, la apuesta sería azulgrana. No porque el Madrid no pueda ganar. Puede ganar a cualquiera. Incluso un día al Barça. Pero para derrotar a un equipo que sabe perfectamente quién es, no basta con ser extraordinario. Hay que ser verdad. Y ahí, de momento, el Barça lleva dos años de adelanto. Que, en el fútbol como en la vida, el tiempo es oro.
España levanta el telón mundialista ante Alemania
Las grandes selecciones siempre vuelven. Puede costar más o menos, pero acaban haciéndolo. Ocho años después de la última ocasión, en la cual España terminó tercera del mundo en Tenerife, 'La Familia' femenina regresa a un Mundial como una de las candidatas a ampliar su palmarés. Pero el camino será difícil. Y desde buen principio. El debut será ante la anfitriona, una Alemania que, pese a contar con alguna ausencia muy importante, es un combinado muy talentoso.
La selección española debuta esta tarde en el Mundial con un primer encuentro de altura. Será un partido con muchos alicientes: el debut y sus nervios, el rival, la presión de la anfitriona, jugar con todo en contra. Son muchos los detalles que deben tener en cuenta Miguel Méndez y su staff, pero cuentan con un arma que puede hacer frente con todo: el equipo.
Talento y juventud
Es un grupo de jugadores que representa muy bien el concepto 'Familia', puesto que es un grupo muy unido, de mucha calidad humana y deportiva. Es una selección joven, renovada, con mucha carrera por delante y con el palmarés por estrenar con la absoluta. Mucho hambre e ilusión en el que la capitana Alba Torrens pone la experiencia como única 'superviviente' del Mundial de 2018.
Torrens, junto a Mariona Ortiz, es la jugadora más veterana de esta lista en la que hay calidad a raudales. Iyana Martín y Maite Cazorla aportarán todo su talento desde la dirección de juego, mientras que Elena Buenavida, Helena Pueyo y María Conde serán las principales armas en el juego exterior. Por dentro, Méndez tendrá dolores de cabeza para escoger la mejor rotación al contar con cuatro taletazos como Raquel Carrera, Awa Fam, Megan Gustafson y Paula Ginzo.
Alemania, sin Satou Sabally
El combinado germánico afronta el Mundial con la presión de ser el anfitrión. El combinado dirigido por Olaf Lange cuenta con jugadores muy talentosas, con experiencia en WNBA y Euroliga, pero con una ausencia muy importante. Las hermanas Sabally no estarán al completo. Satou Sabally, jugadora de las New York Liberty, no puede disputar el Mundial debido a los problemas derivados de una conmoción cerebral sufrida en junio.
En cambio, su hermana Nyara sí es de la partida y liderará a Alemania en el juego interior junto a la extaronja Marie Guelich. En el juego exterior, Leo Fiebich, Frieda Buhner y Alexis Peterson son las principales armas del combinado alemán.
Badosa propone una orgullosa resistencia ante Gauff, pero finalmente cae
Resopla Coco Gauff, que servía para cerrar el partido y se ha encontrado con la furibunda réplica de Paula Badosa. Cae la española, pero se queda cerca. Exigida de principio a fin, la estadounidense (6-4 y 7-6(5), en 2h) elogia a una jugadora que trata de reencontrarse consigo misma y va por buen camino: esta Badosa es aquella Badosa. Osada, agresiva, desafiante. Devuelve el break en la recta final. Cuando está contra las cuerdas, ataca en vez de recular. Un paso al frente. Sin embargo, un revés largo en el desempate premia a la norteamericana y, por tanto, se cierra su recorrido en la segunda ronda. Se marcha pronto, mucho antes de lo deseado. Pero con buenas noticias: esto es otra cosa.
ALCARAZ, VUELTA AL TURNO DIURNO
La quinta jornada de la competición deparó la eliminación de dos jugadores de peso en el cuadro masculino. A los tropiezos previos de Novak Djokovic, Arthur Fils y el español Rafa Jódar se añadieron este jueves los de Felix Auger-Aliassime (6-7(5), 6-3, 6-2 y 6-2 para Karen Lhachanov) y Lorenzo Musetti (3-6, 6-1, 6-2 y 6-2 con Dane Sweeny).
Este viernes intervendrá por tercera vez Carlos Alcaraz, citado (no antes de las 19.00, Movistar+) con el chino Yibing Wu (113º). Como ya hiciera tras superar la primera ronda, el tenista de El Palmar (23 años) prefirió no acudir al complejo y se ejercitó exclusivamente en su hotel.
No antes de las 22.30, hora española, Dani Mérida se enfrentará al local Alex Michelsen. Lo hará después de haber dejado un buen sabor de boca el miércoles, cuando batió a Andrey Rublev. El madrileño —virtualmente 38º— jugará en la Pista 17.
Por otra parte, la Agencia Internacional para la Integridad del Tenis (ITIA) comunicó un mes de sanción para el australiano Nick Kyrgios, quien dio positivo por consumo de cocaína en un control efectuado durante el torneo de Mallorca, en junio.
No obstante, el jugador oceánico (31 años) podría competir de forma inmediata si lo desea, puesto que el castigo se aplicó desde el 4 de agosto (al aceptar la suspensión provisional).
El curso pasado también fue sancionado por el mismo motivo el marroquí Imran Sibille. En su caso (detectado en un torneo ITF en Cataluña) también fue un mes. En cambio, un rastro de benzoilecgonina (metabolito de cocaína) le costó a la suiza Martina Hingis dos años en 2007.
Richard Gasquet se libró en 2009 (alegó exposición accidental) y el inglés Daniel Evans estuvo alejado de las pistas durante un año, en 2017.
