La dedicatoria más especial del jugador del Real Zaragoza Diego González: "un abrazo enorme al cielo"
Está siendo, sin duda, una de las mejores noticias del inicio de curso en el Real Zaragoza. Las prestaciones, el rendimiento y el carisma de Diego González se han metido ya en el bolsillo a una afición que ya tiene al central entre sus jugadores predilectos.
El castellonense, en su segundo partido del curso tras haberse perdido el de la jornada inaugural por una conmoción cerebral, volvió a destacar en un choque en el que dejó patente, de nuevo, que es indispensable. newsbetting.cv
A su gran rendimiento defensivo unió, además, un gol marca de la casa al cabecear al fondo de la red un saque de esquina botado por Jardí para poner el 0-2 en el marcador en el tramo final del primer periodo.
Era el primer tanto de la temporada para Diego, que tenía clara la dedicatoria. Se señaló un tatuaje de su brazo izquierdo y señaló al cielo para recordar a su abuelo fallecido, al que posteriormente dedicaría unas sentidas palabras en sus redes sociales: "Un abrazo enorme al cielo, abuelo. Espero que lo estés disfrutando al igual que yo", reflejaba el zaguero antes de valorar la victoria lograda en tierras andaluzas: "Dentro de unos meses le daremos mucho valor a esta victoria en un campo tan complejo. Competir, saber adaptarse a cada contexto y sufrir. Feliz por el primer gol. Gracias a los desplazados".
Campanal II, la fuerza de la naturaleza que dejó huella en el Sevilla y en el Deportivo
No ha sido excesivo el trasiego entre el Sánchez Pizjuán y Riazor, aunque sí son dos clubes hermanados y que se han echado de menos en estas ocho temporadas de asueto blanquiazul de la élite. Una de las figuras que más huella dejó, aunque ya colgó fue las botas hace seis décadas años, fue Marcelino Vaquero Gonźález del Río, Campanal II, quien falleció en 2020. Una fuerza de la naturaleza, internacional, uno de los grandes defensores de su tiempo y, durante toda su vida un enamorado del deporte, un idilio que prolongó pasada la barrera de los 85 años compitiendo en pruebas atléticas de veteranos.
"No puedo estar más agradecido por cómo me trataron en A Coruña. Fue impresionante. Después de subir, el presidente (Antonio González) quiso renovarme, pero solo pensaba en retirarme", recordaba el exdefensa para LA OPINIÓN hace una década, antes de su fallecimiento, mientras seguía entrenándose sin descanso, a pesar de su edad, y recopilando medallas atléticas de veteranos (llegó a conseguir más de un centenar de preseas). Jugó en el Dépor entre 1966 y 1968 tras llegar a Sevilla al principio de los años 50. Al fútbol y al Dépor los abandonó tras el ascenso blanquiazul a Primera en Oviedo con el gol de Morilla.
El avilesino, que heredó el apodo de una casa de comidas familiar que fue el germen de la famosa fabada asturiana enlatada, solo pudo jugar en plenitud en su segundo ejercicio en Riazor, porque en el primero se lesionó a mitad de temporada en el menisco de una de sus rodillas, del que fue operado por el doctor Hervada. Formó parte del conocido como Dépor ascensor y no se libró de bajar y subir en sus dos temporadas como blanquiazul. Desde su retiro en Avilés seguía recordando con cariño a la ciudad y al club que lo acogió y añoraba las concentraciones en la playa de Santa Cristina y hasta los manjares del Alfredín, un establecimiento hostelero regentado por un exblanquiazul, asturiano, punto de encuentro del deportivismo hace décadas.
Su otra pasión
Campanal II coqueteó en su juventud con el atletismo e incluso tuvo nivel para conseguir marcas nacionales en longitud y triple salto. Optó finalmente por el fútbol por influencia familiar, la de su tío Campanal I, quien le abrió camino en Nervión. En su longeva carrera balompédica brilló, además de en el Deportivo, en la Selección con la que salió a hombros a su vuelta a España tras un partido en Turquía y acabó en el calabozo en Porto por defender a un compañero de equipo sobre el césped. Di Stéfano temía sus marcajes. Una fuerza de la naturaleza que también dejó huella en Riazor.
Nairobi será sede en 2029 de los primeros Mundiales de atletismo en África
Nairobi y Múnich ya tienen el billete para organizar los próximos grandes Mundiales de Atletismo. La capital de Kenia albergará la edición de 2029, mientras que Múnich será la sede en 2031, después de imponerse en uno de los procesos de candidatura más disputados de la historia de la competición.
La decisión fue tomada durante la 242ª Reunión del Consejo Mundial de Atletismo, celebrada en Budapest entre el lunes y el martes, y supone un hito especialmente relevante para el continente africano. Por primera vez, el Campeonato Mundial de Atletismo se disputará en África, con Nairobi como escenario en 2029. Dos años después, el evento regresará a Alemania por tercera vez, en esta ocasión con el emblemático Estadio Olímpico de Múnich como protagonista.
"Tuvimos la suerte de contar con cuatro candidaturas excepcionales para 2029 y 2031, y esta no fue una decisión fácil para el Consejo", explicó el presidente de World Athletics, Sebastian Coe. "La calidad, la ambición y el compromiso demostrados por los cuatro candidatos subrayan la fortaleza y el atractivo global del Campeonato Mundial de Atletismo".
La elección también responde al objetivo de la federación internacional de seguir expandiendo el campeonato por diferentes continentes. "Con esta decisión del Consejo, seguimos cumpliendo nuestra misión de impulsar el atletismo a nivel mundial mediante la celebración de nuestros Campeonatos Mundiales de Atletismo en Asia, África y Europa durante sus próximas tres ediciones", añadió Coe.
El presidente de World Athletics destacó las virtudes de las dos candidaturas elegidas, pese a presentar proyectos muy diferentes. "Nairobi y Múnich presentaron dos propuestas muy atractivas. Ofrecen oportunidades muy diferentes, pero igualmente emocionantes, para nuestro deporte, y me complace que ahora podamos empezar a trabajar con ambas ciudades para organizar dos campeonatos de talla mundial", señaló.
Nairobi, un Mundial histórico para África
La designación de Nairobi 2029 supone un antes y un después para el atletismo. África acogerá por primera vez el mayor campeonato mundial de este deporte, en un país cuya relación con el atletismo forma parte de su propia identidad.
"Nairobi presentó una candidatura convincente y emotiva, y llevar el Campeonato Mundial de Atletismo a África por primera vez será histórico", afirmó Coe. El dirigente recordó además el enorme peso de Kenia en la historia del atletismo mundial y la cantidad de grandes campeones que ha dado el país.
Entre ellos figuran los campeones mundiales Faith Kipyegon, Vivian Cheruiyot, Eliud Kipchoge, Hellen Obiri y David Rudisha, además del bicampeón olímpico Kip Keino, el múltiple campeón mundial de campo a través Paul Tergat y la campeona mundial de medio maratón Tegla Loroupe.
"Era importante que el Campeonato Mundial de Atletismo se celebrara en África cuando contábamos con el anfitrión adecuado, la candidatura idónea y las circunstancias propicias. Nairobi ha demostrado de forma contundente que este es su momento", concluyó Coe.
