Valencia CF - Granada CF en Paterna por un billete a la Final Four de la Copa de Campeones
El sueño vuelve a latir en Paterna. El Valencia CF Juvenil A abre este domingo su camino en la Copa de Campeones, el escenario reservado para los gigantes del fútbol juvenil español, después de conquistar por segundo año consecutivo el trono del Grupo VII de División de Honor.
La cita será a las 12:00 horas en el Estadio Antonio Puchades de la ciudad deportiva de Paterna, donde el conjunto valencianista recibirá al Granada CF Juvenil en el primer asalto de los cuartos de final. La entrada será libre y el ambiente promete convertirse en una caldera para empujar a una generación que quiere dejar huella. goldparty.lat
El equipo dirigido por Euge Ribera llega lanzado. Desde su llegada al banquillo tras el salto del renovado Óscar Sánchez al Valencia Mestalla el pasado mes de marzo, el técnico ha mantenido intacta la ambición de un vestuario que ha firmado una temporada de autoridad absoluta.
Los números hablan de un campeón construido desde la contundencia y el talento: 75 puntos, 24 victorias, solo 3 derrotas y una diferencia demoledora de 79 goles a favor por apenas 18 en contra. Un equipo que no solo gana, sino que intimida. Un bloque que compite con el colmillo apretado y el escudo por delante.
Pero enfrente estará un rival dispuesto a escribir también su propia historia. El Granada CF Juvenil aterriza en la Copa de Campeones tras conquistar por primera vez en su historia el título de División de Honor, logrado de manera agónica en los últimos minutos de la jornada final. Un debutante sin miedo y con el impulso de quien llega dispuesto a desafiar cualquier pronóstico. Si el Valencia pasa se enfrentrará al campeón de la otra eliminatoria: Athletic-Real Madrid. Las Palmas-Celta y Tenerife-Barcelona, por la otra parte del cuadro.
Todos menos Víctor Jr
La Academia va fuerte. Los responsables de la cantera han decidido que bajen todos los canteranos con licencia de juvenil que estaban en dinámica de Mestalla: Gamón, Mayol, Jaume Durà y Rubi. La única excepción es Víctor Jr, que no ha competido en todo el año en el Juvenil y su presencia quedaría un tanto descontextualizada.
Palabra de Euge y Gamón
En la previa del encuentro, Euge Ribera dejó claro cuál es el espíritu que impulsa al equipo: “Este es un equipo con una mentalidad competitiva brutal y creo que es lo que nos va a hacer conseguir éxitos en esta competición”.
También habló Rodri Gamón, una de las voces del vestuario, convencido de que este grupo quiere saldar cuentas pendientes con el destino: “Venimos con mucha confianza y con muchísimas ganas de afrontar este reto, porque al final venimos con esa espinita clavada del año pasado”.
Ahora, llega la hora de la verdad. Noventa minutos para empezar a escribir otra página grande en la cantera valencianista dirigida por Luis Martínez. El Valencia CF falla. Su cantera, nunca.
La final Four
Una vez conocidos los ocho clubes participantes—entre los que se encuentran los ganadores de grupo y el CD Tenerife como mejor segundo por coeficiente de la competición—, la Copa de Campeones, a disputar a partir de semifinales en formato final four, determinará del 20 al 24 de mayo el nombre del mejor club juvenil de la temporada 2025/2026 en España, quien obtendrá, además, el derecho a participar en la próxima UEFA Youth League.
La falta de pegada condena a la UD Ibiza en Alicante
La UD Ibiza tendrá que esperar una semana más para sellar la permanencia. El conjunto celeste cayó este sábado por 2-1 en el Rico Pérez ante un Hércules que fue claramente inferior durante buena parte del encuentro, pero que demostró la diferencia entre generar y golpear.
Los alicantinos marcaron en su único acercamiento de la primera mitad y volvieron a hacerlo en su segundo disparo a puerta al inicio del segundo tiempo, castigando con una eficacia quirúrgica a un equipo ibicenco que volvió a pagar sus viejos pecados: falta de contundencia en ambas áreas y escaso acierto de cara al gol.
La derrota obliga a los de Miguel Álvarez a seguir mirando de reojo a la zona baja y a cerrar la permanencia en las dos últimas jornadas. Un desenlace que sabe a poco para un equipo diseñado para pelear por el ascenso y que, como el propio Hércules, ha terminado conformándose con asegurar una salvación que todavía no está asegurada.
Miguel Álvarez repitió el dibujo que tan buen resultado había dado ante el Atlético Sanluqueño. Theo Valls y David García llevaron el timón en la sala de máquinas, Mazeya ocupó el costado derecho, Fran Castillo arrancó desde la izquierda y Davo y Svensson formaron en punta. El arranque fue equilibrado, con dos equipos queriendo mandar con el balón. La primera gran ocasión fue para la UD Ibiza. Svensson aprovechó un envío a la espalda de la defensa y estrelló su remate en el palo ante un Abad ya batido. Fue el aviso de un conjunto celeste que, a partir de ahí, se adueñó por completo del partido.
El Hércules reculó varios metros y sobrevivió gracias a su portero. Arnau Solà, omnipresente por el carril izquierdo en la primera parte, rozó el gol con un centro envenenado y más tarde puso un pase de la muerte al que no llegó Fran Castillo. El propio mediapunta probó fortuna desde la frontal y obligó de nuevo a intervenir a Abad.
Mazeya también rozó el gol tras una gran acción individual en la que dejó atrás a dos defensores y soltó un disparo seco que el guardameta local desvió a córner con una intervención de mucho mérito. Minutos después, el extremo volvió a encontrarse con una ocasión clarísima, pero definió por encima del larguero cuando tenía dos compañeros solos en boca de gol.
La UD Ibiza estaba siendo muy superior. Dominaba, recuperaba rápido y jugaba a placer ante un Hércules inofensivo. Pero cuando perdonas tanto, el fútbol acostumbra a pasar factura. Y así volvió a suceder. Justo antes del descanso, una falta desde el centro del campo terminó con Davo despejando de manera blanda y dejando el balón muerto para que Puch, en el área pequeña, empujara el 1-0. Un castigo desproporcionado para lo visto sobre el césped y un guion demasiado repetido esta temporada.
Los errores se pagan
El segundo tiempo arrancó con otro mazazo. Apenas se habían disputado nueve minutos cuando una transición rápida entre Puch y Ropero terminó en los pies de Escudero, que controló dentro del área y ajustó su disparo al palo para firmar el 2-0. Dos llegadas, dos goles. La máxima expresión de la efectividad.
Miguel Álvarez reaccionó dando entrada a Eslava por Svensson, pero el partido se complicó todavía más en el minuto 60. Ramón Juan se resbaló fuera del área y tocó el balón con la mano, viendo la tarjeta roja directa. Paradowski tuvo que entrar de urgencia en sustitución de Davo, desaparecido durante todo el encuentro.
Cuando el partido parecía sentenciado, emergió una vez más ‘el Mago’. Eslava peleó un balón imposible, le robó la cartera a un defensor herculano y asistió a Fran Castillo, que solo tuvo que empujar el 2-1 para devolver la esperanza a los celestes. El tanto dio emoción al tramo final, aunque también despertó al Hércules, que dispuso de un par de ocasiones claras para sentenciar. Aun con un hombre menos, la UD Ibiza no dejó de intentarlo y tiró de orgullo hasta el último minuto, pero le faltó claridad para generar ocasiones.
El pitido final confirmó una derrota dolorosa y frustrante para una UD Ibiza que fue mejor durante muchos minutos, pero que volvió a comprobar que en el fútbol no siempre gana el que más propone, sino el que más acierta. La permanencia no peligra, pero todavía no está sellada. Los celestes deberán rematar el trabajo la próxima semana en Can Misses ante un Cartagena lanzado en la lucha por el ‘play-off’ de ascenso a Segunda División.
El Unicaja gana 85-80 a La Laguna Tenerife y acaba tercero la Final Four de la BCL 2025/2026
Alguien con dos dedos de frente en la FIBA tiene que replantearse esto del tercer y cuarto puesto de la Final Four de la BCL. Sé que hay un premio económico menor para el ganador y unos derechos televisivos que son importantes, pero es que es una tortura para los jugadores, para los aficionados de los dos equipos y hasta para los periodistas que tienen que hablar en la radio o escribir en sus periódicos de algo que no vale absolutamente para nada. Y eso que ganaron los míos, ¿eh?
Al menos, los 40 minutos del partido que nadie quiere jugar fueron emocionantes. No de un gran baloncesto (tampoco era el día), pero sí que se vieron cositas. El Unicaja, viniendo de donde venía, se puede decir que jugó bastante bien. Lo mejor fue que ganó el Unicaja. Y lo peor, que Tyson Pérez no pudo jugar la segunda parte por un golpe en el gemelo. No parece nada grave. Ojalá, porque se viene un final de Liga Regular que...
Caso Duarte
El partido estuvo marcado por lo vivido las horas antes con el 'caso Duarte'. Difícil abstraerse en un choque tan intrascendente en lo deportivo por todo lo que pasó con el dominicano, expedientado, apartado del equipo y ya en Málaga con su familia. Tampoco se le echó de menos... como durante el resto de la temporada.
Primer tiempo
El dúo Audige-Tillie lideró la anotación cajista en el arranque del partido. 6 puntos de cada uno aguantaron al Unicaja en el marcador: 12-12. Los canarios acertaron desde la línea de 3 y La Laguna se fue de 6. Ibon paró el partido con 12-18. Les vino bien a los jugadores pasar por el rincón de pensar. Las rotaciones también ayudaron y el equipo verde tuvo tiempo de ponerse por delante, antes del final del primer cuarto 24-22.
Mills entró en combustión (como el día del Carpena). Sin Marcelinho, el australiano asumió galones en ataque. Dos triples suyos seguidos obligaron otra vez a parar el partido a Ibon, con 34-40 y algo menos de 3 minutos para llegar al descanso. El duelo acabó 41-45 tras los primeros 20 minutos.
Segundo tiempo
Salió con muchas ganas el Unicaja al tercer cuarto. Parcial de 13-5 para colocar el +4 (54-50) y obligar a Txus Vidorreta a parar el partido con un tiempo muerto. Se recuperaron los canarios y se volvieron a poner por delante (56-62). El partido se jugaba a rachas. Apretón de un lado, apretón del otro. El duelo por el bronce continental del básket FIBA afrontó los 10 últimos minutos con un ajustado 60-62.
Ahí apareció la mejor versión de los de verde y morado. Audige y Tillie acertaron desde el perímetro y el partido se encaminó a un cara o cruz final. Con 72-72 se entró en los 5 minutos de la verdad. El Unicaja estuvo mejor. La Laguna buscó casi siempre a Mills, cansado y con una lapa pegada a él de nombre Chase y de apellido Audige.
El 85-80 definitivo suena a gloria. Por fin le salieron las cosas al equipo, que necesita una buena carga de autoestima porque hay mucho más equipo de lo que se ha visto en este último mes y medio. La lucha por el play off debe ahora centrar todos los esfuerzos. Los que no quieren aportar, fuera. Nadie es imprescindible. Ni siquiera Chicui.
